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¿Sabes que sentarte en un balón en lugar de una silla cuando trabajamos frente al ordenador tiene múltiples beneficios?

Si no tenemos tiempo para ir al gimnasio o hacer ejercicio, cambiar la silla por una balón de pilates en una muy buena idea, ya que obligas a tu cuerpo a mantener el equilibrio. Sólo con sentarte sobre un balón  obtendrás los siguientes beneficios:

  • Fortalecerás los músculos de la espalda, por lo que la columna se mantendrá alineada, evitando los típicos dolores que provocan las posturas incorrectas.
  • Es mejor para la espalda porque sirve de amortiguación y las vértebras no soportan tanta presión.
  • Fortalecerás los músculos abdominales, ya que al intentar mantener el equilibrio los tendrás que utilizar. Piensa que si cambias tu silla en tu trabajo y tu jornada laboral es  de 8  horas, estarás todas esas horas utilizando tus músculos.
  • Si estás todo el día sentado/a sobre un balón  trabajando o estudiando o mirando televisión, tu cuerpo necesitará hacer movimientos para equilibrarse, por lo que el proceso de circulación sanguínea mejora considerablemente, así evitaras las tan indeseadas várices.
  • Es económico, ya que el gasto se hace una sola vez y esta en torno a los 10 Euros.

 

MEDIDA DEL BALÓN A COMPRAR:

  • Existen balones de 55cm, 65cm y 75cm (de diámetro)
  • Compra el balón recomendado para tu edad y estatura.
  • Las piernas tienen que formar un ángulo recto cuando te sientas. En las cajas de los balones viene la altura correspondiente.
  • Hay que inflarlo de forma que este “durito”, teniendo en cuenta que se deshincha con su uso y hay que inflarlo con frecuencia.
  • Siéntate más bien hacia la parte delantera del balón, no en el centro, y con las piernas ligeramente separadas entre sí, pero no abiertas a una distancia que te permita oponer resistencia al balón. Es normal que al principio te cueste, y que tengas agujetas en glúteos y piernas. Como en las fotos.
  • Para ayudarte a mantenerte recto, tira del ombligo hacia la espalda, así estarás ejercitando los músculos abdominales.
  • Intenta respetar la forma natural de las lumbares, sin forzar la curva.
  • Acércate a la mesa, que tu cuerpo toque la mesa, para evitar doblar la espalda hacia fuera.
  • Cambia de postura cada cierto tiempo, y haz estiramientos con los brazos.
  • Utiliza el balón para estirar tu espalda. En la red, encontrarás muchos ejercicios. El más gratificante es estirar hacia atrás. Pero, ten cuidado, apoya bien los dos pies en el suelo, y no los levantes; cuanto más los abras, mayor será la base de apoyo; apoya el coxis sobre el balón de manera que el glúteo quede hacia fuera; agárrate la cabeza con las manos, y ve posando poco a poco la espalda hasta que descanses también la cabeza. Cuando te sientas seguro, puedes también estirar los brazos hacia atrás por encima de la cabeza. Si llegas al suelo, y puedes apoyar las manos, enhorabuena. Mueve el balón por la espalda hacia delante y hacia atrás para masajearla, sin mover los pies, para no caerte.

En poco tiempo verás como te sientes mejor!!


Cuando fui a mi primera clase de Yoga y vi al profesor hacer esta postura sobre su esterilla, pensé que me había equivocado de sitio, que el Yoga no era para mí, es decir, que me acojoné un poquito. Pensé que nunca llegaría a hacer esta postura sin ayuda de la pared. Pero rápidamente me puse a practicar y en pocos meses dominaba la postura e incluso me encantaba permanecer minutos en ella.

La practico a diario, unos días nada más levantarme de la cama, otros días durante las clases, y creo que me acompañará hasta los últimos días de mi vida.

Se la conoce también como el “rey de los asanas” por sus muchos beneficios. Destacaría varios:

  • El descanso que proporciona a la 5ª vertebra lumbar y su correspondiente disco; durante todo el día, dicha vertebra y disco están soportando el peso de nuestro cuerpo, cuando lo invertimos proporcionamos descanso y alivio a esa zona del cuerpo.
  • Mejora la circulación de la sangre en piernas y en órganos abdominales y ayudamos a llevar mayor cantidad de sangre oxigenada a nuestro cerebro.
  • Descongestiona las vísceras del bajo vientre, genitales, proporciona un intenso masaje al hígado y bazo.
  • Sirshasana permite una exhalación más profunda, mejorando así la limpieza y oxigenación de nuestros pulmones y alvéolos.
  • Los órganos de la visión y auditivos también resultan beneficiados.
  • Mentalmente, ayuda a eliminar muchos miedos, favorece y estimula las funciones intelectuales: mejora la concentración y la memoria y muchos estados de ansiedad y de nerviosismo se disipan con su práctica habitual.

Espero os sirvan estas palabras para que practiquéis la postura guiados por profesores expertos, ya que también tiene sus contraindicaciones, a fin de que podáis disfrutar de todos sus beneficio


En mis casi 20 años como alumno, practicando con diferentes escuelas, diferentes profesores, he observado la diferente tipología de profesores de Yoga que existen. Unos me han gustado más, otros menos, pero todos han marcado algo para mi formación como profesor. Podría haberlo redactado de una manera seria pero vamos a dejarnos por un momento de espiritualidades, adoraciones, iluminaciones, mantras,  etc…  y vamos a intentar sacar una sonrisa a los lectores, ya que sonriendo estamos ejercitando mayor número de músculos que muchas asanas.

Los tipos de profesor que voy a describir, son reales, lógicamente no voy a dar nombres y espero que nadie se sienta ofendido. Seguro que a más de uno os sonará alguno de los tipos y a los que no, más tarde o más temprano seguro que os encontraréis con algunos de ellos.

1.- El “iluminao”. Le he quitado la “d” para que quede más auténtico. Este tipo de profesor va predicando a los cuatro vientos que todo puede ser curado con el Yoga, es decir, te dirá que si tienes almorranas y haces sirshasana dos veces al día cada 12 horas, te desaparecerán. Los fabricantes de Hemoal están planteando presentar una querella contra el. Por mi experiencia, este tipo de profesor es el que al final más problemas tiene, sobre todo psíquicos. Le quedan dos telediarios para ingresar en un psiquiátrico.

2.- Aquel que ha obtenido el título de profesor en CEAC. Este tipo no me apetece comentarlo.

3.- Tipo Virgen María. La verdad que nunca escuché hablar a la Virgen María, pero su voz me la imagino dulce, suave, con un tono muy bajo, etc. todo lo contrario a la voz de un fornido camionero. Son aquellos que durante la clase tienen una voz prácticamente inaudible, hablan muy muy muy bajito, como si estuvieran en un estado de éxtasis constante; te pasas toda la clase pensando “que habrá dicho”. Les faltaría levitar un poco, tanto de cuerpo como de voz.

 4.- El posturitas, en sánscrito el asanitas. Este es el típico que se tira toda la clase haciendo las asanas sin prestar ningún tipo de atención a sus alumnos. Su perfil narcisista le pide mostrarse ante sus fieles diciendo “aquí estoy” y “este soy yo”. A este tipo de clases con este tipo de profesor, me gusta llamarlas clases de “las verás, pero no las catarás”, ya que las asanas que trata de enseñar sólo son aptas para unos pocos, debido a su alto grado de dificultad. Este tipo de profesor, sobre todo si da muchas clases a la semana, tiene una vida corta como profesor, acabará roto. El Yoga es bueno, pero como el vino, en exceso nos perjudicará más tarde o más temprano.

 5.- El rockero. A este te le puedes encontrar pegando botes en cualquier festival de rock o en el garito más cutre de tu ciudad a altas horas de la madrugada degustando su cerveza favorita y escuchando a los AC/DC mientras sacude su cabeza al ritmo de la canción. Suele ir tatuado, aspecto desarreglado y particularmente son los profesores que más me han gustado ¿Por qué será? No todo en este mundo es Ravi Shankar y Mirabai Ceiba.

 6.- El inflexible. Aquel que cierra las puertas del estudio para que no pase nadie si llega tarde. Si estamos enseñando flexibilidad, practiquemos también esa flexibilidad y pensemos que el tráfico nos ha impedido llegar a la hora, que el metro se ha quedado parado unos minutos en medio del túnel, etc. Es una putada hacerte unos cuantos kilómetros y ver que tienes que volverte por donde has venido por que al Swami de turno se le ha puesto en sus mismísimos el no abrirte la puerta. Lástima que mis conocimientos de apertura de puertas con tarjetas de crédito no sirviera para esa puerta…..que sorpresa se hubiera llevado.

SEAMOS MÁS FLEXIBLES, DE CUERPO, MENTE Y ACTITUD.

 7.- El gritón. Sí, aunque os parezca extraño, también me he encontrado con profesores que gritan a sus alumnos e incluso les ridiculizan delante del resto de alumnos. Creo que no voy a seguir comentando este tipo, esperando que no os encontréis nunca con algo similar.

 8.- El Gurú. Aquel que te va a decir que su Yoga es el mejor que existe. Aquí os doy un consejo, salir corriendo como alma que persigue el diablo, antes de que vuestra nómina acabe en su poder. Te dirá que si quieres conseguir la inmortalidad debes de seguir junto a el toda la vida. Agradecer a mi maestro que un día después de muchos años junto a el, me “invitara” a salir de su escuela diciéndome que el no era el único profesor de Yoga que existía en el mundo.

 9.- El meditador. Este es el que explica o marca la asana y cierra los ojos y se pone a meditar mientras dura la asana. Por Dios, que estamos trabajando con personas. A mi lado alguien que como no le corrijan va a acabar con el cuello roto. A veces es tan profundo el estado de meditación que obtienen que se olvidan que están dando una clase de Yoga.

 10.- El vende motos. Este es muy gracioso, son “profesores” que están dando una clase sin tener ni puñetera idea de lo que están haciendo y diciendo. Normalmente son aquellos que sus “maestros” son videos de Youtube y una hora antes se han visto unos cuantos videos de Yoga y posteriormente lo reproducen fielmente a sus alumnos. También los hay que no se cortan y asisten a las clases con uno o más libros de Yoga y los hojean durante la clase para ver que asana hacer. Normalmente no tienen ningún tipo de titulación.

 11.- El hippie. Este es fácil de reconocer, por sus vestimentas, por sus ojos medio abiertos y su sonrisa tatuada en sus labios, como si estuvieran en estado cannábico todo el día. Para ellos siempre la vida es maravillosa, vosotros sois maravillosos, el Yoga es maravilloso, etc. PEACE & LOVE.

Y para despedirme lo hago con esta frase de Rafael Vidac que puede resumir todos estos tipos de profesores que he descrito: “Hasta el más ignorante tiene algo que enseñarte. Hasta el más sabio puede aprender algo de ti”.

 

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