FEDA Madrid

All posts in emociones

¿Necesitas encontrar la calma dentro del ajetreo de tu vida demasiado programada? ¿Nunca meditaste? En esta guía para principiantes puedes encontrar como empezar

¿Qué es la meditación?

A pesar de lo que algunas personas piensan, la meditación no está vinculada a ninguna religión específica. Es simplemente una práctica que puede usar para calmar tu mente y sentirte más en paz. A través de la respiración y la conciencia, descansas la ruidosa charla de tu mente mientras te sientas y te separas de tu flujo interminable de pensamientos.

El poder de reducir el caos de la vida simplemente por estar presente es un regalo. Y este regalo no es solo para ti, sino para todas las personas con las que entras en contacto: familia, amigos, compañeros de trabajo etc… Cuando eres capaz de convertirte en observador silencioso de tus pensamientos, puede elegir cómo quiere manejar un atasco de tráfico o una fecha límite estresante en lugar de quedar atrapado en ellos sin darte cuenta.

La meditación tiene tantos beneficios para la salud que también puede ayudarlo a dormir mejor y reducir el estrés. La meditación, la simple respiración y el SER nos ayudan a llegar a un estado agradable en el que el tiempo y el espacio parecen perder sus límites. No necesitas sentirte de ninguna manera en particular. De hecho, hay muchos tipos de meditación si quieres encontrar una que se ajuste a ti. Pero para comenzar, intentemos algo simple.

Solo presta atención a las sensaciones de inhalar y exhalar. Y si un pensamiento o distracción te viene a la mente, déjalo pasar y concéntrate en tu respiración consciente profunda.

Paso 1:

Siéntate en una posición cómoda y cierra los ojos. Comienza a escuchar tu respiración. ¿Tu respiración es áspera e irregular o es suave, suave y amable? Siente tu respiración fluir y centráte no el pasado, ni en el futuro, sino en el aquí y el ahora .

Paso 2:

Toma tres respiraciones activas profundas y conscientes dentro y fuera de tu nariz. Esto envía la serotonina ‘hormona feliz’ a través de tu cuerpo. Observa que te relajas mientras escuchas. Por cada respiración, inhala por seis cuentas y exhala por seis cuentas. Intenta hacer esta respiración tres veces seguidas.

Paso 3:

Mientras continúas esta respiración, visualízate caminando lentamente a través de tu laberinto. Paso a paso, avanza por el laberinto. ¡El laberinto podría estar hecho de arena y rocas, árboles altos, flores en un jardín etc… pero donde sea y sea cual sea tu laberinto, conviértelo en tu propio espacio personal y sagrado: El espacio que está dentro de todos nosotros, en tu corazón donde reside tu verdad.

Paso 4:

A medida que haces cada vuelta en tu laberinto, imagina que estás perdiendo tus apegos mundanos. Uno por uno, pensamiento por pensamiento, salen de tu cuerpo. ¡Solo déjalo ir!.

Escucha tu respiración y abraza la quietud, la amplitud de esta área que has creado. Siéntate y quédate un rato, justo aquí con tu respiración, tu equilibrio.

Paso 5:

Permanece en silencio por al menos un minuto y …

Siente el suelo apoyándote y sosteniéndote.

Observa las sensaciones del espacio entre tu ropa y tu piel.

Siente que tu pecho sube y baja con la respiración.

Disfruta relajando tus hombros mientras dejas caer el peso del mundo sobre ellos.

Explora el espacio entre tus oídos mientras tu mente está en paz.

La lengua y los dientes se suavizan cuando las palabras finalmente han abandonado tu cuerpo.

Las cejas se relajan mientras la expresión de tu rostro se suaviza.

Siente la plenitud mental en tu corazón.

Paso 6:

Comienza a prepararte para volver sobre tus pasos para unirte al mundo. Visualízate saliendo de tu laberinto. Al salir lentamente del laberinto, tu cuerpo está en paz y la conciencia pura corre por tus venas.

Paso 7:

Comienza a mover los dedos de manos y pies y cuando regreses a la habitación en la que estás sentad@. Mantén los ojos cerrados y coloca las manos delante del pecho. Frota las palmas juntas vigorosamente creando algo de calor. Ahora, coloca las cálidas manos sobre tus ojos. A medida que comienzas a abrir los ojos y soltar las manos sobre tu regazo, siente la maravilla de este momento presente .

Recuerde que puedes llegar a este espacio compasivo, centrado y consciente en cualquier momento simplemente respirando y SER. Dentro de tu corazón llevas un paraíso portátil. Eso es un regalo!

¿Te sientes recargad@? Actualizad@? ¿Centrad@? ¿Estás list@ para continuar con tu día? Recuerda que no necesitas perder estos sentimientos ahora que has terminado de meditar. Puedes compartir tu nuevo equilibrio, cultivar la calma y estar presente con todas las personas con las que entras en contacto.

¡Comparte tus vibraciones positivas radiantes! Namaste


Trás el periódo vacacional, te damos unos TIPS para que tu vuelta a la práctica del yoga sea lo más fácil y agradable posible:

  1. Comienza despacio.

Si no hiciste yoga en todo el verano, puede que no sea la mejor idea saltar directamente a esa sesión de Bikram de 2

horas de inmediato. Comienza con calma y practica lentamente para que puedas concentrarte en los aspectos meditativos importantes del yoga. Intentar saltar demasiado rápido puede hacer que te quemes y presiones «pausar»

en tu práctica nuevamente.

  1. Establece una intención y ¡repítela!

¿Qué te trajo a tu MAT en primer lugar? ¿Buscabas un momento de paz, o tal vez una forma de conectarte con tu verdadero yo? Cuando reinicias tu práctica, establece una intención para esa práctica. Esto es diferente de un

objetivo: «aprender a hacer una parada de cabeza» no es una intención de la forma en que lo decimos. En cambio, es más como una aspiración hacia la que puedes crecer. Sigue repitiendo esta intención antes, durante y después de tu práctica, especialmente durante esos momentos difíciles cuando tu intención se siente más alejada.

  1. Haz tiempo.

A pesar de lo que puedas creer, TIENES tiempo para practicar yoga, solo tienes que hacerlo. Intenta configurar tu despertador quince minutos antes para crear un pequeño espacio de tiempo para tu práctica de yoga por la mañana.

Después de una semana o dos, vuelva a configurar el reloj hasta que puedas obtener una sesión completa antes de que comience tu día.

  1. Prueba a otra hora del día para ver qué te sientes bien.

Quizás la mañana no sea el mejor momento para practicar yoga. Algunos de nosotros simplemente no somos gente de la mañana, y ninguna cantidad de café va a arreglar eso.

En lugar de levantarte temprano para una sesión de yoga energizante, intenta una secuencia que te dejará sintiéndote tranquil@ y centrad@ antes de acostarte. ¡Cualquier momento del día es el momento adecuado para una práctica de yoga, incluso si tienes que exprimirlo durante el almuerzo!

  1. Escríbelo.

Nada te mantiene motivad@ como un registro de tu progreso. Mantén un breve diario sobre su práctica, anotando a qué hora practicaste y por cuánto tiempo. Siéntate libre de agregar notas adicionales sobre lo que te sentó bien, lo que necesita trabajo y qué pensamientos y sentimientos surgieron durante tu práctica. Esto no solo te mantendrá motivado, sino que también te ayudará a involucrar tu práctica en un nivel aún más profundo.

  1. Sé fácil contigo mismo.

Nada mata una práctica de yoga como demasiada presión para hacerlo bien. Aclaremos esto: ¡no existe un yogui perfecto! Establece

expectativas que realmente puedas cumplir, pero no seas dur@ contigo mism@ si no siempre puedes llegar a tu objetivo.

Después de todo, el yoga no se trata de lograr la pose perfecta del cuervo, o qué  accesorios usas, o incluso qué tan lejos puedes esforzarte durante tu práctica. Tu práctica de yoga se trata de ti. Cuídate, pase lo que pase.


Si bien, es verdad que existe una investigación limitada con respecto al entrenamiento con tu ciclo menstrual, los estudios muestran que hay factores que pueden afectar a tu entrenamiento.

Primero, el aumento de la temperatura corporal central que se produce después de la ovulación puede afectar la rapidez con la que te fatigas. Un estudio mostró que durante la fase lútea (semana 3), el tiempo hasta la fatiga se redujo en condiciones de calor y humedad.

Además, los estudios sugieren que la sensibilidad a la insulina cambia a lo largo de tu ciclo. La insulina es una hormona producida por el páncreas que acompaña a la glucosa fuera del torrente sanguíneo hacia las células de los músculos, el hígado y la grasa.

El estrógeno y la progesterona influyen levemente en la insulina y el cortisol, que pueden cambiar la forma en que tu cuerpo utiliza y almacena el combustible. Un estudio mostró que en mujeres sanas, la sensibilidad a la insulina fue mayor durante la fase folicular (semana 1) debido a los niveles más altos de estrógeno, y otro estudio mostró que los carbohidratos se usan de manera más eficiente en esa fase.

Si bien es importante tener en cuenta estos cambios cuando se trata de optimizar tu entrenamiento, los estudios muestran que estas diferencias no alteran la capacidad de rendimiento general.  Es decir, puedes trabajar con tus patrones cambiantes de sensibilidad a la insulina, pero tu capacidad de rendimiento inmediato no se ve afectada por estos cambios fisiológicos.

En resumen, tu cuerpo es más sensible a la insulina al comienzo de su ciclo cuando el estrógeno es más alto, y se vuelve más resistente a la insulina durante la segunda mitad de tu ciclo cuando la progesterona es más alta.

Entonces, ¿qué significa esto cuando se trata de tu entrenamiento? Cuando el cuerpo es más sensible a la insulina, durante la primera mitad de tu ciclo menstrual, necesita menos insulina para mantener los niveles de glucosa en la sangre en el rango normal y mantener las células de tu cuerpo con glucosa. Durante este tiempo, los carbohidratos se utilizan de manera más eficiente. Como resultado, hacer un entrenamiento de mayor intensidad como los esfuerzos de sprints y el entrenamiento de fuerza es ideal.

Los estudios también sugieren que la tasa metabólica basal disminuye durante la fase folicular (semana 1), alcanzando su punto más bajo una semana antes de la ovulación. Hacer un entrenamiento de mayor intensidad durante este tiempo contrarrestará este cambio y le dará un impulso adicional a tu metabolismo.

Por el contrario, cuando el cuerpo es menos sensible a la insulina (o, más resistente a la insulina), tiene dificultades para almacenar correctamente la glucosa. En otras palabras, la captación de glucosa en las células de los músculos y las grasas se ve afectada. Como resultado, los esfuerzos de ejercicio en estado estable, que no requieren un acceso rápido a la glucosa, son más ventajosos durante este tiempo.

Estos factores, combinados con los cambios generales en energía y fatiga que pueden ocurrir a lo largo del ciclo menstrual, hacen que la estructuración de tu entrenamiento de acuerdo con tu ciclo sea una estrategia potencial sólida para optimizar tus entrenamientos a largo plazo. Es decir: los cambios hormonales del ciclo menstrual se pueden utilizar para tu ventaja durante el entrenamiento.

Como norma general, el entrenamiento con tu ciclo menstrual se divide en un período de 4 semanas. Si bien los días están configurados para un ciclo de 28 días, esto puede ser absolutamente personalizado para tu ciclo y sus necesidades. El tipo de entrenamientos que eliges hacer no es lo que importa: Lo que importa es la intensidad.

Esto no es un absoluto, pero si una gran referencia a tener en cuenta. La «cuesta arriba» comienza cuando el ciclo menstrual comienza a disminuir debido a que la mayoría de las personas se sienten peor los últimos días de su ciclo (debido a los síntomas del síndrome premenstrual) y los primeros días de menstruación. Además, no todas ovuláis el día 14, por lo que la semana de mayor intensidad ocurre alrededor de la ovulación (entre los días 10 y 16). Si necesitas cambiar esto ligeramente para adaptarlo mejor a tus necesidades, ¡házlo!

 

Semana 1 (días 1 a 7): la cuesta hacia arriba (aumento de carga o intensidad)

La semana 1 ocurre en la primera mitad de tu fase folicular. Durante este tiempo, puedes aumentar la intensidad de tu entrenamiento y comenzar a levantar objetos pesados. Piense en ello como una semana para «prepararte» para la máxima carga e intensidad. Este es un buen momento para hacer ejercicios de intervalo. Asegúrate de incluir un calentamiento suficiente, ya que estás saliendo de una semana baja.

 

Semana 2 (Días 8 – 14): Alta carga o intensidad

Esta semana es la segunda mitad de la fase folicular y la ovulación. Durante este tiempo, puedes encontrar que tu energía está en su punto máximo. Para aprovechar esto, puedes incorporar algunos ejercicios que utilicen los esfuerzos máximos. Ahora es el momento de intentar entrenar duro y con intensidad.

 

Semana 3 (Días 15 – 21): Esfuerzos aeróbicos.

Esta semana es la primera mitad de la fase lútea. Durante este tiempo, puedes encontrar mejores resultados con el entrenamiento aeróbico. Cargas moderadas y entrenamientos más largos y menos intensos son ideales. Paseos en bicicleta, carreras de senderos o entrenamiento estilo circuito son excelentes opciones. A medida que comience a avanzar hacia el final de esta semana, disminuye tu entrenamiento de acuerdo a cómo se siente tu cuerpo.

 

Semana 4 (Días 22 – 28): La Semana Inferior

Esta fase comienza cuando los síntomas del síndrome premenstrual comienzan a ser más prominentes. Durante este tiempo, puedes hacer actividades livianas como nadar, montar bicicleta, practicar yoga o simplemente relajarte.

 

Esto es una guía general que simplemente pretende dividir el ciclo menstrual en cuatro fases de entrenamiento. Si tu ciclo es más o menos de 28 días, es probable que tus días específicos varíen. Por ejemplo, si tienes un ciclo de 30 días, puedes optar por agregar uno o dos días adicionales a tu período aeróbico de acuerdo con tus síntomas.

También es importante tener en cuenta que este concepto se puede adaptar a tus objetivos individuales y al tipo específico de entrenamiento que estés realizando. A largo plazo, es absolutamente necesario que programes tu entrenamiento para que no hagas lo mismo semana tras semana, mes tras mes, año tras año…

Y por último decir que debes controlar el estrés, ya que esto pueden interferir enormemente con la producción de hormonas sexuales, la mejor recomendación para entrenar con tu ciclo menstrual es tener en cuenta el manejo del estrés general. Demasiado estrés puede provocar una producción crónica de cortisol, que puede interrumpir tu ciclo menstrual y provocar síntomas de sobreentrenamiento, como fatiga, disminución del rendimiento y pérdida de motivación.

Prueba y cuéntanos como te va: Cambia tu entrenamiento de acuerdo a tu ciclo menstrual!!


Uno de los primeros en traer el yoga a Occidente fue Vivekananda, luego hubo otros como Paramahansa Yogananda que en la década de los ’20 creó una escuela de yoga en Los Ángeles (USA). Más tarde,en la década de los ’50 BKS Iyengar viajo por Europa con el violinista Yehudi Menuhin , en este artículo de El País lo califican como el que trajo el yoga a Occidente, y entre los años ’20 y ’60 hubo otros como el belga André Van Lysebeth, y el español Ramiro Calle que da clase desde principios de los 70. Asímismo entre todos estos nombres de hombres también destaca el de una mujer: Indra Devi que en 1948 abrió un estudio de Yoga en Los Angeles (USA). En resumen fue un trabajo de muchos maestros durante muchos años, hasta llegar al fenómeno en el que se ha convertido hoy el yoga que lo practican más de 500 millones de personas en todo el mundo.


Podemos encontrarnos con diferentes acepciones, festival, congreso, feria, reunión, etc, pero todos con un mismo fin, el transmitir de una manera amplia esta bella filosofía de vida que es YOGA.
Durante los últimos años han aparecido, afortunadamente, numerosos festivales o congresos de YOGA en nuestra geografía, no es extraño encontrar algún congreso de YOGA cercano a nuestro lugar de residencia.
Si no me equivoco, el pionero en este tipo de congresos es el Congreso de YOGA de la Costa del Sol (Marbella), creado por el Instituto de Estudios del Yoga y que este año celebró su XII edición. A raiz de este aparecieron otros como el Congreso Mediterráneo de Yoga (Valencia), el festival de Yoga de Canet (Canet de Berenguer), etc, y uno de los de más reciente creación que este año celebra su segunda edición es el MADRID YOGA CONGRESS.
¿Qué es un Congreso de Yoga?
Mucha gente imagina que son congresos dirigidos o enfocados únicamente a profesionales del Yoga: NO; un congreso es una reunión de distintos profesores/as, distintas escuelas, distintos estilos, distintas maneras de ver y entender el YOGA. Un congreso ESTÁ ABIERTO A TODO TIPO DE PERSONAS, personas que nunca han practicado Yoga; es una muy buena manera de iniciarse en esta práctica, conociendo distintos estilos, profesores/as y ver que estilo puede gustarle más para poder continuar con esa práctica.
Para practicantes de Yoga, con más o menos tiempo de práctica. Nos da la posibilidad de practicar con otros profesores/as distintos a los que practicamos habitualmente y descubrir que el Yoga es algo muy abierto, totalmente flexible.
Para profesores/as, el YOGA es una filosofía y disciplina de la que siempre estamos aprendiendo, nunca se deja de estudiar, de aprender. Nos ayuda a descubrir técnicas nuevas que podemos introducir en nuestras clases y así poder ofrecerles a nuestr@s alumn@s cosas nuevas que enriquezcan su práctica y aprendizaje.
Pero lo que realmente es un congreso de Yoga es un lugar de reunión, de encuentro entre compañer@s y amig@s, un lugar de hacer nuevas amistades, un lugar del cual disfrutar de una manera sana, de aprender, de aceptar, de fluir……en resumidas cuentas, un lugar donde ser felices, de disfrutar de SANTOSHA.
Acabo con una frase del maestro IYENGAR, «No hagamos distinciones, diciendo que hacemos un Yoga mejor que éste o un Yoga peor que aquél. El Yoga es uno como el mundo es uno y la gente del mundo es una».
Nos vemos el 20 y 21 de octubre en www.madridyogacongress.com

La meditación dentro de las empresas ha pasado en los últimos años de ser una práctica inusual a convertirse en algo tan de moda como salir a correr.

Estudios clínicos de más de 160 instituciones alrededor del mundo, incluyendo universidades como Harvard. UCLA y Stanford, avalan que la meditación puede ayudar a encontrar una mayor sensación de serenidad. No es raro que empresas como Google fomenten la práctica de esta para ayudar a sus empleados a mejorar su productividad.

Esta probado que bajo estrés es más difícil pensar. El cerebro necesita serenidad para funcionar. La mejor forma de gestionar el talento es gestionar el estrés.

La meditación reduce el estrés, refuerza la comunicación entre las diferentes áreas del cerebro, y desarrolla el funcionamiento de este. Dicho esto, los que practican meditación muestran mejores funciones ejecutivas y toma de decisiones más claras.

A nivel mundial, empresas como Google y Reebok fomentan la práctica de la meditación entre sus empleados. Desde su implementación, estas compañías reportan una disminución en los niveles de estrés, de conflictos entre empleados, y destacan por una mejor disposición al trabajo debido a una mayor satisfacción personal.

Otra práctica que está en aumento entre empresas de EE.UU., son siestas de corta duración, habilitando incluso espacios para ello dentro de sus instalaciones.

En ese sentido, dormir una siesta de unos 30 minutos puede compensar en parte la deuda de sueño nocturno, ya que en promedio dormimos 2 horas menos que hace 50 años y eso impacta en nuestro rendimiento físico, en nuestro rendimiento cognitivo y en nuestra salud, pagando un precio muy caro.

En resumen: La práctica de la meditación, y en general toda iniciativa que apunte a reducir el estrés diario que provoca el trabajo, mejora el clima laboral y aumenta la productividad y el rendimiento laboral.


El stress es un mecanismo de defensa ante ciertas amenazas. Cuando el organismo percibe un peligro potencial, las glándulas suprarrenales liberan adrenalina y cortisol (hormonas del estrés), que hacen que se acelere el corazón para bombear más cantidad de sangre hacia los músculos y otros órganos. Cuando desaparece la amenaza, el cerebro envía la orden de parar y el organismo vuelve a la calma… Ese stress mantenido en el tiempo es el que puede acarrear problemas de salud.

Un estudio del laboratorio Cinfa,  ha encontrado que más de 12 millones de ciudadanos en España tienen stress habitualmente. Y es aquí donde puede estar una de las claves de la epidemia de sobrepeso que hay en este país, y que afecta al 60% de la población, según la Revista Española de Cardiología.

No podemos saber el número exacto de kilos que cogemos en periódos de stress, pero para hacernos una idea, el efecto del stress es comparable al que tiene comer una hamburguesa gigante con queso o chocolateina grande, según se desprende de los trabajos de un equipo de científicos de la Universidad Brigham Young, en Utah (Estados Unidos).

A través de la comida conseguimos aliviar o evadir sensaciones negativas; y  generalmente optamos por un determinado tipo de productos altamente calóricos como los dulces.

Fernando Fernández-Aranda, coordinador de la Unidad de Trastornos de la Alimentación del Hospital de Bellvitge, en Barcelona. piensa que el estrés, por sí mismo, no engorda. Eso sí, admite que lo que puede engordar son las estrategias utilizadas para aliviarlo, unido a una vida sedentaria.

¿Y cuándo se produce esto? Nuria Guillén, dietista-nutricionista del hospital San Joan de Reus y profesora en la Universidad de Tarragona, lo explica: cuando optamos por comer como válvula de escape (ingesta emocional), «elegimos el dulce porque es agradable para el paladar, y una manera de paliar situaciones de ansiedad o desánimo por el placer que genera».

Cuando el stress es crónico también afecta al sueño y produce insomnio, lo cual a su vez se asocia a una mayor ingesta calórica, y a dietas con más grasas y menos proteínas y a reducir frutas y verduras. Todos ellos, factores que predisponen a la obesidad y a desarrollar enfermedades relacionadas como diabetes o hipertensión.

¿Y entonces que debemos hacer para prevenir el stress?

En primer lugar reducir el consumo de cafeína, teína y bebidas energéticas y después evaluar las situaciones (si son o no estresantes), y activarnos solo ante las que de verdad lo requieran. Y, por último, aceptar una situación si no podemos cambiarla.


Hace unos días impartiendo una formación un alumno me dice, «pero Angel cualquiera puede entrenar a otro.” A lo que yo respondí; “cierto, cualquier tonto es capaz de coger al atleta más completo y hacerle un entrenamiento que lo agote y lo llené de agujetas…. Pero no cualquiera es capaz de coger a otra persona y diseñarle un programa de ejercicios que lo eduque, que se adapte a sus necesidades, a sus objetivos y a su nivel, y que le de beneficios. El entrenador personal tiene más trabajo fuera que dentro del gimnasio”

Y porque os cuento esto, muy sencillo. Ser entrenador personal es mucho más que contar repeticiones, mucho más que dar una palmada en la espalda, mucho más que tener un físico llamativo o comercial. Ser entrenador personal es mucho más complejo que eso.

Ser entrenador personal es tener una serie de conocimientos, competencias, saber hacer, capacidades, ser un buen comunicador, saber escucha, etc… El entrenamiento personal es un mundo que avanza a pasos agigantados y que crece tanto en número como en estructura. Me refiero a que dentro de esta profesión hay ramas diferentes, es decir que no todos los entrenadores se dedican a desarrollar esta profesión en el mismo terreno. Hay entrenadores especializados en fuerza, otros en deportes de resistencia, otros en actividades mente cuerpo etc… Algunos trabajan para grandes instalaciones deportivas, otros a domicilios y otros en parques. Es decir, afortunadamente dentro de nuestro sector cada vez hay mayor diversidad.

Pero todos tenemos o mejor dicho deberíamos de tener no solo una base común de conocimientos sino también una serie de cualidades necesarias para el desarrollo de nuestro trabajo.

No es el objetivo de este articulo exponer las competencias o la formación que una persona debe de adquirir para el desarrollo del entrenamiento personal y creo que todos estamos de acuerdo a que esas competencias son mucho más que saber entrenar. (aunque me asombra la cantidad de personas que deciden formarse en esta área sin haberse puesto primero a entrenar)

En este artículo me gustaría hablar sobre algo diferente que son las habilidades y actitudes que debes de tener para ser un gran entrenador personal.

  • Comunicación, no dudo que tengas claro lo que quieres decir, pero ¿sabes transmitirlo? Transmitir las instrucciones necesarias en el momento justo. Transmitir no solo instrucciones, sino sensaciones y contagiar a tu cliente la pasión por la actividad física que tu deberías de tener.
  • Escucha activa, yo tengo la patente del entreno-terapia. Piensa que una persona realiza actividad física por muchos motivos, entre ellos desestresarse, salir de la rutina etc.. y tú eres parte de eso.
  • Planificación, muchas veces veo a entrenadores mirar hacia los lados de la sala viendo cual puede ser el siguiente ejercicio. ¿Crees que tu cliente no se da cuenta de que estas improvisando?
  • Empatía, la empatía, según mi percepción, es algo que no se puede trabajar y que no la puedes tener con todo el mundo. Pero lo que si debes de hacer es potenciar todo lo positivo que veas en tu cliente.
  • Motivación, esto es lo que más me gusta y lo que creo que más puede costar, Ser un buen motivador. Tienes claro que es la motivación? Yo tengo claro; que no es la motivación. La motivación no es un grito, ni una palmada, ni un “tu puedes” mientras miro mi móvil. Siempre entiendo la motivación como una necesidad que tiene mi cliente para que yo lo guie, y esa instrucción en el momento justo, es la motivación.
  • Realista, no vender humo ni engañar a nadie. Saber plantear objetivos realistas y no crear falsas expectativas.

Para hablarte de la actitud voy a citar parte de un capítulo de un libro que me gusta mucho, “vivir la vida con sentido” de Victor Kuppers

“hay veces que conocemos a una persona y al cabo de tres segundos pensamos: ¡Uau! ¡ole, ole y ole! En otras ocasiones, conocemos a personas que también en tres segundos pensamos: uffff… Todos somos bombillas con patas…. Pero no todos transmitimos lo mismo, en la vida hay personas que son bombillas de 30.000 vatios y personas que van fundidas… Nos gustan las personas que van a 30.000, las que transmiten alegría, entusiasmo, optimismo, honestidad, serenidad, transparencia, confianza, esas personas brutales que de vez en cuando tenemos la suerte de conocer.”

Para transmitir sensaciones durante un entrenamiento el entrenador tiene que ser una persona que principalmente disfrute entrenando, para mi esa es uno de los grandes secretos de todo buen entrenador, nunca dejar de disfrutar con su entrenamiento.

Con este artículo no quiero dar la impresión de que no veo importante la formación de un buen entrenador personal. Todo lo contrario, me parece básico, esencial una buena formación. Tener una buena base e ir actualizándola me parece de los grandes pilares para el éxito en esta profesión. No debemos olvidar que trabajamos con personas y que el diseño de un entrenamiento personal requiere del estudio de muchas variantes.

El entrenamiento personal es un negocio al alza, pero requiere de la persona algo tan simple y tan difícil como pasión por la actividad física. “uno de los mayores errores que se cometen es provocar un entusiasmo forzado. Uno no elige sus pasiones, las pasiones lo eligen a uno”. Jeff Brezos


RESPIRA…  Ya lo dijo en gran Maestro J.H.Pilates, “la respiración es la primera acción que realizamos en la vida, y la ultima. Una respiración vaga e incompleta nos acerca a la enfermedad”.

Pero si nos vamos siglos más atrás, los yoguis ya daban vital importancia a la respiración, o mejor, a la toma de conciencia de ella. Trabajándola de diferente manera; respiración de fuego, respiración por chakras, tecnica ujjayi…

La respiración no existe; la presión atmosférica y su diferencia con la presión interna de los pulmones es lo que mantiene este ir y venir de aire a lo largo de la vida. Sin embargo este es un proceso que dejamos de hacer conscientemente, creemos que respiramos, pero estamos muy lejos de una respiración nutritiva.

El no saber respirar trae muchos más problemas de lo que podamos imaginar;

  1. enfisema y fibrosis pulmonar, pues la elasticidad de los pulmones no se desarrolla en todo su potencial y vamos perdiendo capacidad
  2. mala circulación sanguínea y linfática, por lo que no hay una buena eliminación de los productos de desecho, por un mal intercambio gaseoso. Produciéndose así acumulo de toxinas en el interior de los órganos, produciendo un funcionamiento de estos pobre o .lento
  3. mala oxigenación a nivel celular
  4. menor rendimiento deportivo o fatiga crónica en el día a día, sensación de malestar y cansancio continuo
  5. estado continuo de estrés, alerta, tensión…
  6. mala concentración y poca claridad mental.
  7. Mala postura o falta de control central
  8. Falta de control en los movimientos, pudiendo llegar a crear desequilibrio muscular.
  9. Diafragma tenso, consecuencias posturales y emocionales

 

Igualmente es más sencillo de lo que parece volver a reprogramar nuestra respiración de manera consciente, plena para poder desarrollar todo nuestro potencial, físico, mental y emocional …

 

Hoy en día con la moda de la práctica de disciplinas como el yoga, Pilates, hipopresivos, mindfulness…, es decir, las actividades cuerpo-mente, que nada tienen que envidiar a las disciplinas mas físicas, porque la base de ser un buen deportista o un jugador de elite en cualquier disciplina, empieza y termina con el buen uso que se hace de la respiración, controlando y gestionando así las emociones, y siendo mejor que tu adversario. Hoy día estamos siendo más conscientes de lo importante de aprender a respirar y de lo mal que lo hacemos, pero gracias a la práctica de estas disciplinas estamos volviendo a la vida.

Y es que es en estas actividades donde paramos el ritmo frenético de nuestra estresante vida y escuchamos nuestro interior, nos concentramos en el movimiento de nuestra caja, en el latido de nuestro corazón, en el estado de nuestro diafragma, y es cuando tomamos consciencia de todo lo que debemos trabajar…

 

Por ejemplo en el yoga, no es más que aprender a respirar, lo más importante es traer nuestra consciencia al acto de respirar, pranayama, que consistirá en largas inhalaciones por la nariz, seguidas de exhalaciones activas también por la nariz. al seguir el transito del aire por nuestro cuerpo aumentamos la consciencia sobre el mismo, volviéndonos conscientes de la calidad del aire y del entorno.

 

En el Pilates, la respiración es uno de los 6 principios de este mágico método o sistema de trabajo, es uno de los ejes centrales de la práctica, y es que la respiración guía el movimiento, esta será, torácica o diafragmática, inhalando expandimos las costillas y la caja por los lados y hacia atrás, y al exhalar creamos un cierre de estructuras desde el SP, hasta el transverso, produciendo “un envase al vacio”, dando así soporte y protección a la columna, tecnica hollowing, aunque en un segundo estadio deberé ser capaz de solicitar a toda la musculatura adyacente, serratos, intercostales oblicuos… es decir, tecnica bracing.

 

Independientemente de una o de otra, decir que la practica continua, activa hace que el diafragma se vuelva funcional, es decir, con tensión 0, q se reprograme la faja transverso, que por los malos hábitos de vida, tanto higiénicos como posturales, se desprograma día a día, que volvamos a dar competencia al suelo pélvico, que por el paso del tiempo y lo mal que lo cuidamos termina por no hacer su función.

 

Sin embargo el yoga tiene otra tecnica respiratoria, completa o global, es una tecnica de relajación o hacia afuera, mientras que en el Pilates la respiración es defensiva o de alerta.

 

En el yoga se pretende acallar la mente de toda la verborrea mental y ruido al que está sometido, a través de la respiración consciente, se pretende entrenar la mente para evitar los pensamientos negativos y manejar el miedo. Es decir estar presente en el aquí y ahora, técnicas milfullness. A través de las asanas o diferentes posturas vamos entrenando la mente guiada por la respiración.

 

Sin embargo el método hipopresivo también está destinado a corregir la postura y a reprogramar estructuras que perdieron su función, a través de la respiración con la introducción de una apnea inspiratoria, creando así una presión negativa dentro de la cavidad abdominal, característico del método

 

Sea cual fuere la estrategia que deseemos utilizar para mejorar nuestra conciencia respiratoria  todas son igual de validas y buenas, solo dependerá de cómo queramos trabajar, ninguna se contradice con otra, simplemente son diferentes.

 

Pero el trabajar de manera continua nos va a permitir ganar salud física, orgánica y mental, nos va a permitir rendir más y mejor en nuestra actividad física, o realizar las tareas del día a día con mejor actitud y sin fatiga. Nos va a permitir tener una postura más erguida y firme, por lo que cuidaremos nuestra espalda y la columna.

 

Nos va a permitir poder realizar de forma más eficiente el intercambio gaseoso y por tanto llevar el torrente sanguíneo y linfático más limpio pudiendo eliminar mejor los productos de desecho, con la consiguiente mejora del funcionamiento orgánico.

 

Hoy día siguen existiendo controversias en las técnicas respiratorias y en si es mejor activación consciente del transverso, implicación o no del suelo pélvico, cierre o no de costillas, inhalaciones, exhalaciones solo por la nariz, solo por la boca, combinadas….

Esto da un dato muy significativo y es que debemos de seguir dando importancia vital al tema… RESPIRA, ES EL PRIMER PASO PARA ESTAR SANO


La falta de sueño provoca un desequilibrio hormonal (cortisol, hormona del crecimiento, testosterona, insulina…)  y el organismo tiene más dificultad para quemar las calorías y la grasa que consume.

Durante la 5ª etapa del sueño se queman más calorías que en cualquier otra y esta comienza a partir de los 90 minutos de dormirnos y si nos desvelamos no entramos en esa etapa alterándose nuestra capacidad para quemar calorías.

La falta de sueño impide metabolizar los hidratos de carbono y provoca niveles altos de glucosa en sangre, con lo que se “disparan” los niveles de insulina y por lo tanto acumulamos más grasa.

Cuando hay falta de sueño, los niveles de leptina se reducen y los niveles de grelina aumentan y se produce una sensación de hambre.

60 minutos después de habernos dormido aproximadamente empieza a liberarse hormona de crecimiento.  Si se retrasa o se reduce el sueño, esto no sucede y esta es la que estimula la síntesis de proteínas en el músculo y la secreción de ácidos grasos del tejido adiposo. Estimula la captación de aminoácidos que se usan en la síntesis de proteínas y el músculo utilizará ácidos grasos como fuente de energía y reducirá el tejido adiposo.

Asimismo la falta de sueño puede reducir los niveles de testosterona que es la hormona que nos ayuda a reducir grasa corporal y desarrollar masa muscular entre otros.

Dicho esto; si no duermes un mínimo de 7-8 horas seguidas, acude a un especialista.

 

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies